viernes, 16 de julio de 2010

Felicidad eterna

Comprenderme nunca es fácil, ni yo mismo lo puedo hacer, busco y espero. Quiero saber porque nunca has llegado. Que fue lo que te detuvo, acaso cuando salías de tu casa te perdiste en esta ciudad de millones de personas, acaso cuando me miraste nunca te diste cuenta que era yo, acaso cuando estabas Mirando la televisión solo me observabas y sentías esa sensación de rareza y escepticismo a tus sentimientos hacia mi. Acaso el día de la biblioteca solo tomaste el libro de enfrente, al parecer era de medicina, y al quitarlo aparecí en el otro extremo y solo intercambiamos miradas, las mías de ilusión y las tuyas de indiferencia hacia a mi. Sorprendente y extraño me sentí vivo y muerto con tus miradas, crudas y amargas, despreciables en pocas palabras, pero aun así llenas de vida mi camino, eres el motivo por el cual seré feliz.

Hoy es un día normal, pero en mi, se que este será especial. Llevo días imaginando y soñando con mi mujer perfecta, con la dueña de mi corazón, ese es el motivo por el cual pare estar vacio. Hiendo a mi trabajo siempre paso por el mismo parque, aquel enorme y verde, donde los adultos juegan hacer niños y el tiempo desaparece en una armonía de paz. Casi por llegar al trabajo me detuvo un semáforo, había mucha gente del otro lado de la vieja calle, pues era obvio porque era la hora pico del día, ahí estaba tal y como la había soñado, era perfecta, con su cabello largo y bello, sus ojos hermosos como dos topacios azules bellos y penetrantes, unos labios de miel, dulces y pecadores, y su cuerpo a un mas bello que el mismo Venus de Milo. En si era perfecta a mis ojos. La luz se puso en verde, mis piernas no reaccionaban, se quedaron paralizadas por lo que estaba enfrente de ellas, caminaba hacia el otro lado y en medio de la calle pase junto a ella, solo estaba a unos centímetros de ella, pero no me detuve a platicar, fue feliz y mi sonrisa se marco en mi rostro.

-¿Qué paso? Esa chica esta muerta.- se escucho un ruido fuerte y penetrante, la gente corria de un lado para otro y no dejaban de gritar, policías y ambulancias. Si era ella la vi por única vez, pero aun fui feliz.........

-¿que le pasa?-
-no se lleva sonriendo desde que llego.-
“Mi corazón se encerró en estas paredes desde que te vi”

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